Pasado y presente del Instituto Médico Valenciano

 
 

Dr. Salvador Lledó Matoses
Presidente del Instituto Médico Valenciano
 

n I.- Condiciones sociopolíticas prefundacionales.

Tras el centralismo y el despotismo ilustrado establecido por la dinastía borbónica, que en cierto modo favoreció el desarrollo de las ideas, y por tanto de las ciencias, se produjo un colapso. Este se atribuye, sin duda, al hecho de la guerra de la independencia (1808), pero sus causas fueron más profundas. El hundimiento de la medicina ilustrada fue provocado por la crisis económica, a causa de la contienda, pero sobre todo por la actitud represora de Fernando VII y su administración, hacia todo lo que fuera sospechoso de "ilustrado" y, por tanto, "afrancesado", que era lo mismo que decir "europeo".

Así pues, en el primer tercio del XIX, los médicos, y la ciencia española en general, se mantuvieron aislados del resto de Europa.

Durante más de tres siglos, Valencia había destacado como centro impresor de libros de medicina. Con Fernando VII, se paralizó esta actividad editorial y no se volvería a reemprender hasta el reinado de Isabel II.

¿Qué nuevas coordenadas se dan para esta evolución? Estamos en un momento de influencia de la Francia del Segundo Imperio y de la Inglaterra Victoriana. La corriente intelectual que nos llega con los exilados, que retornan, se basa en el eclecticismo y en el positivismo.

El eclecticismo, tratando de encontrar una via intermedia entre las diferentes concepciones antagónicas, y el positivismo, básandose en el método experimental, van a impregnar el primer tercio del siglo. Es por ello que, a partir de 1834, se inicia un tímido retorno de las publicaciones de obras foráneas y propias, que en muchos casos se trataban de compendios de varias obras con la finalidad de dedicarlos a la enseñanza.

Es la hora de Comte, Pasteur, Claude Bernard, Darwin, etc. La creencia en el progreso indefinido, debido al desarrollo de las ciencias naturales, determina un cierto optimismo colectivo europeo. La actitud de España en este contexto fue meramente transmisora y receptora -de ahí las traducciones y compendios- pero no será hasta el último tercio del siglo cuando se incorpora a toda esta corriente creadora.

A pesar de ello, en Valencia, se puede destacar la obra de producción propia de Mariano Peset de la Raga, que escribió una monografía sobre el cólera en 1834 y más tarde una excelente crítica de los excesos de la terapéutica sangradora de Boussais y de la curativa de Leroy.

También hay que destacar los compendios destinados a la enseñanza de Peiró y Rodrigo (1839) sobre Medicina Legal, el de Llorca (1843) sobre Medicina Interna, los de Fillol (1844), Zurriaga (1838) y Boscasa (1844) que adaptan uno o varios textos franceses, lo que sin duda supuso también un esfuerzo considerable.

En el terreno de la práctica de la medicina era un momento de confusión debido al intrusismo, a los charlatanes y curanderos que pululaban en el ámbito rural y algunas ciudades, según una denuncia de Mateo Seoane en 1819. Todo ello va unido a un cierto desprestigio sufrido bajo el mandato de Fernando VII, como hemos comentado.

Mariano Peset de la Raga
Mariano Peset de la Raga
(1780-1848)

En este orden de cosas surge el deseo entre los profesionales de organizar y regular la práctica de la medicina, así como la dignificación del estamento médico.

Se inicia el intento en Madrid; surge así la Sociedad Médica Matritense en 1838 que se convirtió más tarde en el Instituto Médico Español. Sus objetivos eran proporcionar a sus miembros toda la instrucción posible y contribuir a la unión y bienestar de la clase médica. Pero esta asociación no tuvo mucha vida y fracasó. Sin embargo, en provincias, parece arraigar más esta idea.

n II.- El Instituto Médico Valenciano.

En 1830, con la administración absolutista se había creado la Real Academia de Medicina de Valencia, al igual que en otras provincias, pero esta Institución nació ya sin vida, porque no respondía a las aspiraciones de los facultativos.

Desde el ambiente absolutista y la rigidez de sus estructuras se evolucionó hacia instituciones más abiertas a la polémica intelectual. Así en 1835 se funda el Ateneo como centro de ideas y debate.

En cuanto a la medicina valenciana, no encontraba un foro adecuado ni en la Academia ni en la Universidad. Obedeciendo a esta necesidad, con la llegada de Luis Beltrán Besante (1788-1843), procedente de Madrid, se funda el Instituto Médico Valenciano (IMV) el 30 de marzo de 1841, con 82 socios fundadores. El entusiasmo de este médico se plasma un mes después en una publicación: el Boletín del Instituto Médico Valenciano. Este Boletín refleja las inquietudes científicas y profesionales de sus asociados.

Luis Beltrán Besante
Luis Beltrán Besante (1788-1843), fundador del IMV
Boletín IMV
Primer número del Boletín del IMV
(Abril de 1841)

Su intensa actividad y liderazgo con respecto a otras asociaciones similares en otras provincias levantaron, en varias ocasiones las suspicacias del Instituto Médico de Madrid, que arremetía en sus publicaciones contra lo que consideraba una usurpación.

Los años siguientes -1846 a 1855- se caracterizaron por el fracaso de la asociación organizada desde Madrid y la intensa actividad del IMV, que trata de reestructurar la maltratada medicina rural bajo la presidencia de Mariano Delgrás.

Así, en 1851 se crea la Comisión Central de Vacunación, para la prevención de la lepra, el paludismo y las epidemias de cólera. Además de vacunar a gran parte de la población, su mayor mérito, fue la creación de una red de 52 depósitos de linfa vacunal que cubría toda la península. Incluso permitía enviar vacuna a Génova a través de una sociedad similar al IMV.

Estatutos y Reglamento del IMV
Portadas del Reglamento (1849) y de los Estatutos (1885) del IMV

En los años iniciales destacó la labor de Joaquín Casany y Rigla (1805-1868) y posteriormente, en el período de máximo esplendor, Juan Bautista Peset y Vidal (1821-1885), auténticos dirigentes del IMV, ambos internistas.

Juan Bautista Peset y Vidal
Juan Bautista Peset y Vidal
(1821-1885)

Los cirujanos tuvieron un papel más modesto. Hay que destacar a Enrique Ferrer y Viñerta y su profesor auxiliar Juan Aguilar y Lara. Ambos introdujeron la nueva cirugía antiséptica, siguiendo los métodos de Lister y Guerin. También se preocupó este último de los problemas anestésicos con la introducción en Valencia de los métodos de Bert.

El Instituto procuró alentar los hábitos del trabajo experimental. Así, destacamos al introductor de la moderna bioquímica en Valencia, José Montserrat y Riutort y a Vicente Peset Cervera.

En las dos últimas décadas del XIX, la medicina valenciana asistió a una renovadora ebullición de ideas y métodos. La Facultad de Medicina, también elevó su nivel con la presencia de estimables Profesores, destacando entre ellos Santiago Ramón y Cajal. Todos ellos publicaban muchos de sus trabajos en el Boletín del Instituto y hubo una cierta actividad en publicaciones propias y traducciones de otros tratados. Como muestra de la actividad higiénico-sanitaria, citaremos la primera vacunación anticolérica, en 1885, descubierta por Jaime Ferrán, que tuvo repercusión internacional.

La Crónica Médica
Portada del primer volumen de
La Crónica Médica (1877)
Santiago Ramón y Cajal
Santiago Ramón y Cajal,
destacado miembro del
IMV
Vacunación anticolérica de Ferrán
Vacunación anticolérica de Ferrán (1885)

Todas estas expectativas parecieron augurar un brillante futuro a la medicina valenciana y al IMV, impulsor de tantas ideas nuevas, pero no fue así. En 1890 el Instituto no tenía ya mucha actividad. Por una parte, muchas de las personas que habían impulsado su funcionamiento no estaban ya, y los profesionales que quedaban no pudieron mantener el espíritu de renovación y búsqueda que le había caracterizado. Así, en 1894, por una Real Orden, pasa a ser Colegio Médico de Valencia, y en esa misma fecha cesó por completo la actividad de su Comisión Central de Vacunación. También en 1894 dejó de publicarse la revista La Crónica Médica, donde habían publicado sus trabajos los artífices del esplendor de aquellos 53 años.

n III.- La Recuperación del Instituto Médico Valenciano: etapa actual.

Tuvo que pasar más de la mitad del presente siglo para que se dieran algunas condiciones socio-políticas que pudieran recordar aquellas que promovieron el nacimiento del IMV en el XIX.

El exacerbado centralismo, el sentimiento de que las estructuras colegiales no respondían a las espectativas de ciertos colectivos, una cierta distorsión de la realidad de los dirigentes con respecto a las aspiraciones y necesidades sanitarias, en el ámbito provincial y sobre todo comarcal...

Todo ello se tradujo en la creación de nuevos foros para la discusión y el debate, revitalizando algunas instituciones intermedias.

En Valencia, no hacía falta crear nada nuevo en el campo de la medicina. Se trataba de recuperar, de reencontrar el camino de algo muy nuestro: el IMV.

En 1977, un grupo de médicos interesados en dar un nuevo impulso a los estudios sanitarios y en adecuarlos a su realidad social, crean una Junta Gestora con el fin de actualizar el IMV a los tiempos actuales. Esta Junta Gestora nace de una asamblea celebrada en el Paraninfo de la Facultad de Medicina de Valencia el 14 de marzo de dicho año; estaba formada por los Dres. J.L. Barberá Prósper, J. Cano Ivorra, J. Donat Colomer, V. López Merino, F. Millet Millet, A. Mira Ribera y E. Noguera Puchol.

Tras actualizar los estatutos, esta gestora regulariza las actividades del IMV, cristalizando en las primeras elecciones de esta segunda etapa que tuvieron lugar el 24 de enero de 1978, saliendo elegida la candidatura presidida por el Dr. V. López Merino. En diciembre de este mismo año se distribuyó la primera Hoja Informativa del Instituto Médico Valenciano.

Mesa Presidencial del Acto Conmemorativo fundacional del IMV
Mesa Presidencial del Acto Conmemorativo fundacional del
IMV, el 31-3-1978, primero que se celebra en esta segunda
etapa del mismo.
(Dres. Barberá Prósper, López Piñero, Gomar Guarner, Durán Bort, García-Conde, López Merino, Colomer Sala, Marco Ahuir, López Trigo y Cano Ivorra).
Prof López Piñero
El Prof. López Piñero, durante la
Conferencia inaugural del
Acto Conmemorativo.
 
Asistentes al primer Acto Conmemorativo del IMV
Asistentes al primer Acto Conmemorativo del IMV, en el Salón de Actos
del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia.

En esta segunda etapa, al Dr. Vicente López Merino le han sucedido en la Presidencia del IMV el Dr. José Luis Barberá Prósper, el Dr. Benjamín Narbona Arnau y el Dr. Salvador Lledó Matoses.

Vicente López Merino
Vicente López Merino
José Luis Barberá Prósper
José Luis Barberá Prósper
Benjamín Narbona Arnau
Benjamín Narbona Arnau
Salvador Lledó Matoses
Salvador Lledó Matoses

En la actualidad, el IMV está constituido por unos cuatrocientos socios, y aglutina de forma federada a casi todas las Sociedades Médicas Científicas de la Comunidad Valenciana. Por otra parte, coyunturalmente se han ido creando secciones específicas, citando como más relevantes la Sección de Estudios Sanitarios del País Valenciano, Sección de Juventudes Médicas, Sección de Nutrición, etc.

Premio IMV 1869
Premio del IMV de 1869 a
Juan Bautista Peset y Vidal
Premio IMV 1878
Premio del IMV de 1878 a
Vicente Peset y Cervera
 
 Faustino García Röel
Faustino García Röel (1821-1895)
Entrega donación Premios IMV

Acto de entrega de la donación para los Premios a la "Investigación Sanitaria en el País Valenciano, Promoción Médica Valenciana 1953" e "Investigaciones Oftalmológicas Dr. Juan Pallarés Lluesma", al Sr. Tesorero del IMV, por parte de los donantes, con asistencia de la Junta Directiva.
(Valencia 4-11-1978. Dres. Cano Ivorra, Micó Catalán, Fornés Ruiz, Lanuza Sanchis, Mira Ribera, Barberá Prósper, López Merino. Sentados: Dres. Pallarés Lluesma, Narbona Arnau, Quirós Palau).

El IMV canaliza y promueve cualquier actividad encaminada a difundir y mejorar las condiciones socio-sanitarias de nuestra Comunidad. Estimula estos estudios con la convocatoria de premios y becas anuales, algunos de ellos de gran tradición en el IMV, como el Premio Röel, que fue recuperado de la primera etapa. Además del anteriormente citado, el IMV ha ido creando diversos premios, para estimular el estudio de distintas áreas sanitarias:

  • Premio Promoción Médica Valenciana 1953.
  • Premio de Investigación Médica BANCAJA.
  • Premio-Beca Juan Peset Aleixandre del Excmo. Ayuntamiento de Valencia.
  • Premio Caja Rural de Valencia.
  • Premio-Beca Roig-Giménez.
 
 
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