Luis Bertrán Besante

Luis Bertrán Besante (1873-1843), fundador del Instituto Médico Valenciano

 

Faustino García Röel

Faustino García Röel (Ceceda, 1841 - Madrid, 1895). Dividió su fortuna en tres partes: para su ciudad natal, Ceceda; para el lugar donde ejerció, Oviedo; el resto para la Real Academia de Medicina de Madrid, la Sociedad Española de Higiene y el Instituto Médico Valenciano. Hoy, uno de los premios que anualmente concede el Instituto, lleva su nombre.

Quiénes somos

 

La actualidad del Instituto

Fundado en 1841, el Instituto Médico Valenciano es una Asociación científica entre cuyos fines está contribuir al conocimiento científico y el perfeccionamiento profesional de sus asociados; representarles profesional, científica y técnicamente; organizar actividades científicas y de difusión; fomentar la investigación médica en la Comunidad Valenciana; y contribuir a su formación continuada, entre otras.

Separador

 

Algo de Historia

En 1841 el médico Luis Bertrán y Besante y un grupo de colegas fundaron el Instituto Médico Valenciano. Se trataba de una institución extraacadémica cuyo objetivo incial fue la defensa de los intereses profesionales junto con una vertiente de tipo histórico consistente en "rescatar del olvido las extinguidas glorias de la medicina española". Casi de inmediato se creó su órgano de expresión, el Boletín del Instituto Médico Valenciano, testimonio de la vida del Instituto entre los años 1841 y 1894 de forma ininterrumpida.

Finalizada la publicación del Boletín, la actividad de la Institución se reflejó en Los Anales del Instituto Médico Valenciano, en las Memorias del Instituto Médico Valenciano y en los discursos que tuvieron la suerte de ser editados. Asimismo, la prensa diaria recogió de forma sistemática las reuniones, conferencias y actividades que anualmente se celebraron hasta los años de la guerra civil.

El Instituto Médico Valenciano, a diferencia de otros similares que se fundaron en varias provincias españolas y que pronto desaparecieron, supo simultanear la dignificación profesional con una notable actividad científica. Era el lugar de encuentro de la medicina académica, encarnada por los profesores de la Facultad de Medicina de Valencia, con la práctica clínica de los profesionales valencianos. Asimismo, los farmacéuticostuvieron también un papel destacado a lo largo del siglo XIX.

Por otro lado, el Instituto mantuvo relaciones muy estrechas con otras instituciones y asociaciones valencianas como el Ateneo Científico, La Sociedad de Amigos del País, la Asociación Médico Escolar, etc.

El Instituto Médico Valenciano jugó un papel importante en la difusión de la vacuna. Con la colaboración de las autoridades civiles, militares y eclesiásticas se organizó la vacunación gratuita en sus locales. En 1851 se constituyó la Comisión Central de Vacunación. Recibían directamente el cowpox del Establecimiento Nacional de Vacuna de Inglaterra. Se utilizó la propagación brazo a brazo. Unos años más tarde la mayor parte de España utilizaba la linfa vacunal que proporcionaba el Instituto y también tenían acceso a las minuciosas estadísticas que publicaba. Por otro lado, fueron miembros del Instituto los que se encargaron de estudiar de forma oficial el problema de la lepra en el Reino de Valencia, además de estar en el origen de la creación del Sanatorio de Fontilles.

Uno de los momentos de mayor actividad del Instituto tuvo lugar durante la epidemia de cólera de 1885. Alertados sus miembros por la aparición de la epidemia en Tolon en 1884, se ofrecieron a las autoridades como corporación científica para realizar las tareas preventivas necesarias. Se recurrió a Jaime Ferrán para que viniera a Valencia a probar su vacuna contra la enfermedad. Se produjeron grandes debates entre los partidarios y detractores de la misma y se atendió a todas las representaciones nacionales y extranjeras que desplazaron a Valencia para realizar el seguimiento.

Por intercambio con el Boletín, el Instituto Médico Valenciano logró reunir una nutrida Biblioteca con las obras y revistas científicas más importantes de la Europa del momento. En este sentido, fue de las pocas instituciones médicas españolas con un horizonte internacional. El Boletín fue, a la vez, un medio eficaz de difusión de las novedades europeas de la época a la vez que se convertía en un fiel reflejo de los problemas médicos de la sociedad valenciana.

Del Instituto Médico Valenciano surgió a finales del siglo XIX el Colegio de Médicos de Valencia, centrado más en los aspectos profesionales. Sin embargo, el Instituto continuó su labor de tipo científico. A través de él se vehiculizaron conferencias y cursos impartidos tanto por valencianos como por los más destacados científicos españoles y extranjeros del primer tercio del siglo XX.

Como sucedió en tantos aspectos de la vida de los españoles, la guerra civil acabó afectando también al Instituto. Su actividad languideció hasta su refundación en 1978. Desde entonces, los que han formado parte del Instituto, han tratado de recuperar la actividad de su etapa más floreciente.